jueves, 18 de agosto de 2016

Sicaria mexicana confiesa ser necrofilica

Juana, una sicaria de 28 años conocida como ‘La peque’, quien se encuentra recluida en una prisión de Baja California (México), es una criminal que contó desde su celda cómo llegó a trabajar para el cártel de los Zetas, con los que aprendió a matar a personas para posteriormente tener relaciones sexuales con los cadáveres decapitados. (Más detalles)

Se acostumbró a la muerte. Al principio, la delincuente dijo que temía por su vida cuando los Zetas asesinaban a varias personas, incluso presenció cuando a un hombre le aplastaron la cabeza con una maza de hierro. "Recuerdo que me sentí triste y pensé que yo no quería terminar así". Pero después de ello, empezó a sentir que era algo cotidiano para ella.



Necrofilia. La mujer dijo que al ver a sus víctimas decapitadas sentía la necesidad de tener relaciones sexuales con ellas. Pero eso no queda ahí, Juana contó que al percatarse que la sangre de los cadáveres estaba caliente se la bebía. Según el diario británico The Daily Mail, la criminal utilizaba "tanto las cabezas cortadas como otras partes de los cuerpos para darse placer".